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June 30
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Anoche me asomé al pozo del alma.
¡Qué lejano y oscuro su reflejo!
Había como un hálito sombrío
sumergido en el fondo del recuerdo.
Quise bajar... Sentí la noche fría
penetrarme en la carne hasta los huesos,
y el hedor de los cuerpos corrompidos:
los ideales muertos.
Tuve miedo a las tristes soledades,
y al grave, abrumador, hondo silencio.
Contemplé con pavor mi propia vida,
vacía y tenebrosa, como un cielo
plomizo, deprimente, sin estrellas;
como un atardecer en el desierto,
sin callados rumores,
sin brisa entre los árboles, sin besos.
¿Dónde estabas, mujer, flor o armonía,
que nunca percibí tu movimiento,
tu aroma o tu canción?
¿Dormías sobre el polvo del sendero
por donde va mi corazón sangrante,
cansado, sudoroso, insatisfecho?
Cuando el mar del dolor se agita airado,
y amarga soledad inunda el pecho,
tú no estás a mi vera, sonriente,
suavizando mis duros pensamientos.
Tan sólo te conozco por tu ausencia;
no sé de la caricia y del consuelo,
brotes vivos del árbol que en tí crece;
no sé nada de tí, y te llevo dentro.

| June 06
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Cuanto tengo, las cosas más triviales,
evocan tu recuerdo en añoranza;
y entre ellas oigo el canto de esperanza
que escuchan en otoño los rosales.
¡Quién te tuviera aquí, quién te tuviera!,
amor, si temporal, de temple eterno,
para entibiar las nieves de este invierno,
tú, mi gentil perenne primavera

Desde la oscuridad de mi destierro,
lejos de ti, alzo la voz en grito,
sangrando sentimientos por escrito,
y estrangulada en soledad de hierro.
Sufrí tanto naufragio, tanto entierro,
ignorando cuál fuera mi delito,
que en este mundo angosto que ahora habito,
eres la tabla y vida a que me aferro.
Al dormirse la luz sobre mi lecho,
duermes conmigo, pero no te estrecho,
cuerpo ausente, recuerdo enamorado.
Eres arduo dolor, profuso gozo,
mansa sonrisa, trémulo sollozo,
tan lejano de mí, tan a mi lado.
| April 22
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Tan cerca y tan lejos
Estamos a ambos lados de la misma ventana
cuyo cristal opaco no nos permite vernos;
la mano sólo toca la superficie plana,
y no el suave contorno de los rasgos externos;
la palabra nos llega camuflada y lejana,
desnuda del hechizo de los acentos tiernos;
y sólo conseguimos derivar alegría
de los impulsos ciegos de nuestra fantasía.
Pero los sentimientos fluyen intensamente
sin encontrar al paso ni zanjas ni barreras;
y aunque este amor resida tan lejano y ausente,
será en nuestro camino un oasis de palmeras,
con claros horizontes y un cielo transparente,
sin necias restricciones, sin absurdas fronteras;
y el brillo de tus ojos formará una aureola,
testigo para el alma de que ya no estás sola.
| March 22
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Pesan tanto las horas que me niegas que ya la espalda es curva hacia delante; desplomándome estoy, maltrecho atlante de piel de mármol y pupilas ciegas.
Esas horas sin ti, tan andariegas, que van adonde voy, que en cada instante me rodean en órbita asfixiante, mientras te espero, mientras nunca llegas.
Se me enturbia la luz; enmudecidos han dejado de hablarme los sonidos, y en la garganta llevo un ave muerta.
Devuélveme esas horas, las robadas, que hoy son plomo, y debieran ser doradas Tu tiempo, amor, que es la mejor oferta. | February 27
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No sé si me transformo o me parece que el mundo cambia junto a mí; no sé; no soy quien fui, ni el que ahora soy, seré, sólo una cosa inmóvil permanece, mi propio nombre; y tal vez tu fe.
A veces te ama el cuerpo, y el espíritu duerme,
a veces, si te miro, huyes de mi recuerdo,
a veces, al pensarte, parezco adormecerme,
y al tenderte las manos las sensaciones pierdo.
Vínculo descentrado y alianza de ausentes,
ruedas que el eje unía, que el eje ahora separa,
tan bien sincronizadas y tan indiferentes,
carriles paralelos, quién me los acercara
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